Mostrando entradas con la etiqueta Jeff Buckley. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jeff Buckley. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de agosto de 2017

"HALLELUJAH" cover. Leonard Cohen, Jeff Buckley, Sinéad O'Connor



Un modesto, modestísimo, homenaje a una canción, “Hallelujah”, y a dos talentos que echamos mucho de menos: LEONARD COHEN que la escribió, y JEFF BUCKLEY que dejó grabada la versión definitiva antes de su trágica muerte de la que se cumplen, o se han cumplido, veinte años durante estas turbias –como las oscuras aguas del Mississippi- calendas de agosto.



Y si, a mi torpe manera, me atrevo de nuevo a entonarla, amigo Leonard, es para dedicar tu canción a otro gran talento de la música, mujer en este caso.

La canto, la he grabado, para dedicársela a Sinèad O’Connor.


Muchos, Sinéad, millones diría yo, sabemos en carne propia lo que estás pasando.

Aguanta, Sinéad.
Aguanta, ya saldrá el sol,
y saldrá orgulloso
saldrá liberador.

Luna llena. Voz y piano.
Aleluya.



HALLELUJAH (Leonard Cohen)
cover Lewis Romero (7 agosto 2017)


viernes, 4 de septiembre de 2015

EN ALGÚN LUGAR RETUMBARÁ UN TAMBOR: sobre el Trastorno Bipolar y la muerte trágica del músico gallego Javier Fernández.


Me siento muy, muy triste. Llevo un par de días dándole vueltas a la cabeza y con muy mal cuerpo, como suele decirse.

Es terrible la pérdida de una persona joven pero es más terrible aún cuando alguien encuentra la muerte del modo en que lo ha hecho el músico Javier Fernández, Hal 9000, batería de Los Piratas, bajo la influencia de su mente perturbada y abatido en el domicilio familiar por un disparo de la Guardia Civil.

No es que yo conociera personalmente a Javier, pero las circunstancias en que ha sucedido esta tragedia desgraciadamente me son muy familiares. He vivido a lo largo de los años situaciones muy parecidas al tener yo mismo diagnosticado un trastorno bipolar desde joven y puedo hablar con conocimiento de causa:

No confundan lo ocurrido con un caso de violencia de género, por favor.
Esto no tiene nada que ver con eso y ahí están las palabras de la esposa desmintiéndolo. Esto ha sido un episodio de manía (descompensación maníaca) que ha acabado de la peor forma posible: una muerte. Desgraciadamente estos episodios son demasiado comunes para los que sufrimos trastorno bipolar (TB) y para las familias de los enfermos. El TB (antes psicosis maniacodepresiva) es una enfermedad del estado de ánimo con dos polos o fases opuestas: la depresión, y la manía, que es justo lo contrario.

Durante un episodio de manía, dejando fuera consideraciones individuales y la propia personalidad del individuo, entre sus muchos síntomas (echen un vistazo al DSM-IV [http://www.psicocode.com/resumenes/DSMIV.pdf], pag. 67 (depresión mayor), pág. 74 (episodio maníaco) y posteriores, si tienen interés en el tema) se experimentan una ficticia euforia, gran expansividad, gastos desaforados, hiperactividad, realización de actos temerarios, ideación delirante, paranoia, alucinaciones visuales y/o auditivas, etc.

Se atraviesan varias etapas: al inicio de la fase se alcanza la denominada hipomanía, en la que eres, crees ser, un tipo ingenioso y creativo, con un sentido del humor inteligente, de verborrea fácil y ánimo hiperactivo. Los episodios de muchos bipolares se quedan en la hipomanía, por fortuna no progresan; para otros muchos sí progresan y entonces el ingenio y la hiperactividad se agudizan aún más, ya no hace falta dormir, la abstracción y la asociación de ideas te resultan sencillas, mil ideas se agolpan en tu mente pugnando por salir al exterior, aunque estés tirado en un basurero el mundo parece un paraíso y la falsa felicidad es total.

Dura poco este nirvana porque enseguida viene el desastre: si no se coge a tiempo, en estados avanzados de la manía, el episodio psicótico es muy parecido al de la esquizofrenia y pueden aparecer síntomas comunes como la megalomanía, la fuga de ideas, la paranoia, las alucinaciones…, en resumen, una pérdida total de la realidad y por supuesto de la razón. La irritabilidad y la agresividad pueden fácilmente aparecer en este momento. En este punto, es relativamente común que el enfermo ponga en peligro su vida –y a veces también las de los demás-, pues los sinsentidos y  las acciones temerarias suelen prodigarse y la imaginación y las visiones de un enfermo que tiene alterado el sentido de la realidad –y por ello no es responsable ni culpable ante la ley- pueden ser de mil formas diferentes y conducir a terrenos inimaginables para una persona “cuerda”. Incluso lo son para el propio enfermo cuando sana. Y a veces pueden llevar a peligrosos callejones sin salida.

Javier llevaba 10 años luchando con la enfermedad, tenía antecedentes clínicos y su familia estaba al tanto. Cuando se llama al 061 por una urgencia referente a un enfermo mental, una pareja de la Policía Nacional, por ley, debe acompañar al equipo sanitario desplazado en ambulancia. Es decir, que llamar al 061 en un caso de enfermedad mental es como llamar al 091 y viceversa, si se llama a la Policía por este motivo debe presentarse con un equipo sanitario. Tal vez el nerviosismo y la tensión de la situación hicieron que los familiares llamaran a la Guardia Civil, y el asunto se convirtiera para alguien en un caso de violencia de género siendo un caso claro para una Unidad de Salud Mental.

Hay que vivir estas situaciones para saber que no es tan fácil para la familia, ni para nadie que esté presente, permanecer calmados y hacer lo correcto. La situación puede empeorar en cuestión de segundos y más de un enfermo, al verse acorralado, se ha arrojado por el balcón. Incluso se puede exagerar lo ocurrido para que la Policía, o quien sea, acuda prontamente al lugar y evitar males mayores. Esto se comprende y es disculpable, pero es un enfermo no un delincuente, no lo olvidemos.

En este caso, la verdadera locura de todo esto es que el afectado muera de un disparo que le atravesó el vientre. Dice la Benemérita que “amenazaba blandiendo un cuchillo de cocina…” El sanitario que entró en el domicilio acompañando a la pareja de guardias civiles ha corroborado esta versión oficial. ¿Y qué? Eso no quiere decir nada. ¿Quién sabe si después de la amenaza no se corta allí mismo las venas? No sería la primera vez que sucede esto, de casos así están llenos los psiquiátricos, pues el enfermo no tiene en ese momento discernimiento, su mente vuela a mil años luz, y lo mismo que lanza una amenaza, al segundo después puede cortarse el cuello o arrojarse por la ventana.

El sanitario debía saber esto. Y también que hay muchas maneras de reducir a un enfermo que se manifiesta agresivo. Quienes mejor lo saben son los trabajadores y los celadores de los psiquiátricos, pero ninguna acción justifica un disparo para matarlo como a un perro (dejando además una familia destrozada) o, en otros casos, darle una paliza brutal para reducirle. Las fuerzas de seguridad se lavan las manos con estos casos y les echan tierra encima: investigación rutinaria por normativa, un poco de corporativismo y punto. No hay mayor pérdida que la de un ser humano y la vida que siempre corre más peligro en estos episodios es la propia del enfermo.

Lo siento muchísimo por Javier y por la familia. Yo mismo he estado cerca de terminar como él y es algo que causa un profundo miedo. Miedo a ser dos, como el título del libro del Prof. Rafael Narbona, también bipolar, y un libro que recomiendo. Miedo hacia uno mismo, miedo a hacer daño a alguien querido o miedo a dañar a cualquier ciudadano de a pie, y también el temor a encontrarse durante uno de estos episodios con una muerte trágica, ya sea por alguien ligero de gatillo o por un tipo diestro con la navaja. Nadie debería acabar sus días así y ojalá el caso de Javier sirva para concienciar a las fuerzas del orden respecto a la enfermedad mental, en general, pero me temo que no será así y que su muerte, como otras muchas, será en vano.

Si yo estuviera en el lugar de la familia, pediría responsabilidades. Denunciaría tanto al guardia civil que disparó como al psiquiatra que retiró la medicación a Javier. Lo denunciaría al juzgado y al colegio de médicos, por negligencia. No es la primera vez ni será la última que las fuerzas de seguridad matan a un enfermo mental –o a un indigente-, ni que un psiquiatra se equivoque fatalmente.

Cualquier psiquiatra, y también el paciente, sabe que nunca, repito, NUNCA, se debe retirar dicha medicación. La recaída es segura y hay riesgo alto de que ocurran tragedias como esta. La familia así se lo expresó por dos veces al susodicho psiquiatra. El TB es una enfermedad crónica muy peligrosa para el enfermo, y necesita de un control y de una supervisión continuos, además de apoyo familiar, del entorno cercano, terapia, etc.

¿Por qué hay tantos músicos bipolares?

En la literatura, en la música, en el arte…  conocemos muchos casos de maniacodepresivos (bipolares), los hay por docenas. Esto no quiere decir que todos los bipolares sean artistas ni al contrario, obviamente. Pero está demostrado que estos estados mixtos, manía–depresión, representan un lazo muy importante entre el TB, el temperamento artístico, el poder creador y los ritmos y el temperamento de la naturaleza. Desgraciadamente, también están muy relacionados con los aspectos destructivos y mortales de la enfermedad maniacodepresiva: el alcoholismo, la drogadicción y el suicidio. Han sido muchos los que han sufrido la enfermedad y además la han combinado con alcohol y drogas. Comorbilidad lo llaman los psiquiatras.

También hay muchos casos de pacientes que abandonaron la medicación y en poco tiempo perdieron la vida de forma trágica. Algunos, envueltos en una depresión sin salida, cometieron suicidio; otros, acabaron con su vida en medio de un episodio de manía o encontraron la muerte como resultado de accidentes, reyertas, actos temerarios, sobredosis o como resultado de una brutal paliza. Me refiero en este último caso al gran Jaco Pastorius, un ejemplo conocido, que abandonó la medicación pues embotaba sus sentidos y le impedía crear y manifestar su gran talento. Y créanme que así es. Pero es sólo uno de los múltiples efectos de los anti-psicóticos. Ninguno bueno.

Decía que lo largo de la Historia muchos célebres lo han sufrido. Sería largo, pero me vienen rápidamente a la cabeza un par de casos no muy lejanos, también músicos jóvenes y conocidos: el cuerpo de Jeff Buckley fue encontrado entre las aguas de los muelles de Nueva Orleans; el joven y prometedor músico de blues Sean Costello murió por una sobredosis accidental aunque se habló de suicidio… los casos de Virginia Woolf ahogada, Sylvia Plath asfixiada por gas, Anne Sexton después de varios intentos se encerró en el garaje y se intoxicó con el escape de su auto; Robert Lowell, Van Gogh, Byron… y tantos otros conocidos escritores, poetas, músicos, pintores, o artistas desconocidos. O no artistas, por supuesto, estos son la mayoría. En definitiva, personas que a pesar de su lucha no han podido sobreponerse y han tenido la desgracia de ser vencidos por la enfermedad, una enfermedad que nunca descansa y que sus dos polos, juntos o por separado, pueden dar la cara en cualquier momento causando un dolor de gran magnitud.

La manía es menos conocida, pero respecto a la depresión todos conocemos sus efectos. Ya lo escribió Poe: “Es como vivir en una tiniebla eterna, entre el calor y el frío.”

Uno puede vagar así durante años. Lo sé por experiencia.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Pensamientos Maniacodepresivos. PENSAMIENTO CERO: Sobre una situación límite


A la hora que es, las dos de la mañana y a las 08:30 h tengo una analítica en el centro de salud, ya va siendo hora, Luis, ya va siendo hora de ir cambiando de tema, o sea, de la Música a la Literatura, es decir, del Big Bang a la Filosofía. Fue en la Antigua Grecia donde los filósofos inventaron o descubrieron ese sistema llamado democracia... entre otras cosas.

Hace un par de años, tras un par de operaciones fallidas, me refiero  a un par de visitas al quirófano, durante la larga convalecencia comencé a escribir y continué haciéndolo más tarde, un conjunto de escritos breves, lo que al principio pensé se fueran convirtiendo en una especie diferente de microrelatos, tan de moda hoy, pero que al no contener trama o argumento alguno, puse nombre simplemente de “Pensamientos sin Ideas”, pues la idea es siempre hija, o nieta, o bisnieta, de un pensamiento primigenio.



Es obvio el razonamiento: tras el pensamiento germina la “idea”, luego hay que pasar al “plan”, es decir, a la planificación de cómo llevar a cabo la idea que flota en tu mente: los medios, los recursos, los plazos, el personal necesario…, para, finalmente, llegar al gran momento de la acción, poner en marcha el plan concebido y llevarlo a cabo hasta el final (¿habéis visto la peli EL CLUB  DE LA LUCHA? Imagino que la mayoría la habrá visto, al menos una vez, pues eso, hasta el final con todas sus consecuencias.)


Decía que llevar el plan hasta el fin -“el fin justifica los medios”- es siempre lo más complicado del asunto en cuestión, aunque a veces parezca lo contrario, aunque a veces parezca que lo difícil es la idea, el proceso de la ideación, pero no, no es así, buenas y malas ideas tenemos a toneladas, basta con pasearse por Facebook un rato…

Pues bien, finalmente mis escritos, los de esta calaña o materia, quedaron relegados al título de “Pensamientos”, simple y llanamente pensamientos, pues de la mayoría de ellos ni siquiera surgió la idea feliz que me diera lugar al PLAN DE ACCIÓN, que es lo que se necesita en una SITUACIÓN LÍMITE. No hace falta definir a qué situación me refiero, pues la sufrimos todos.



Después de muchas vueltas los titulé finalmente PENSAMIENTOS MANIACODEPRESIVOS, supongo que conocéis el significado patológico de la palabra. En lo que me toca, nunca dejo de escribir, ni siquiera en mis subidas y bajadas de ánimo, más bien al contrario.

Envidio a grandes artistas - Lord Byron, Berlioz, Jaco Pastorius, Jeff Buckley,... por nombrar a a dos clásicos y a otros dos clásicos modernos (queda pendiente sendos posts sobre estos dos últimos y sobre Sean Costello), que padecieron de melancolía (como se denominaba la enfermedad antes de psicosis maniacodepresiva y ahora trastorno bipolar (TB)); envidio, decía, por cómo aprovechaban lo que habían escrito o compuesto, o pintado, durante sus crisis de manía y/o depresión para reconducir lo concebido durante los momentos de juicio alterado para convertirlo en obras de arte. Decir aquí, que el TB NO es propio de artistas ni de una inteligencia superior como se cree equivocadamente por quien no se ha informado. Lo propio de los artistas es el talento o el genio... y entonces sí, si se tiene esa chispa, o una llamarada, de "locura", o algún trastorno mental grave, o simplemente un trauma común, ellos pueden parir verdaderas obras de arte, solo hay que mirar en la Historia.


Hector Berlioz                         Lord Byron

Jaco Pastorius

Jeff Buckley
Tal y como está el país y sobre todo el planeta, su estado de corrupción y abandono de lo más esencial de LO HUMANO, no me extrañaría que, publicado y aprobado por la OMS el nuevo manual de la psiquiatría moderna, psiquiatría neocapitalista también, si no que le pregunten a la industria farmacéutica, me refiero al nuevo DSM V (http://www.alansaludmental.com/dsm-5/), no me sorprendería que nos declararan maniacodepresivos al 90% de la humanidad.
 

De hecho las nuevas modificaciones en las definiciones de los síntomas para el trastorno bipolar o psicosis maniacodepresiva se ha llegado ya a la conclusión por algunos estudios  científicos que no aprueban la barbarie, se ha concluído ya, decia, que incluirían  al 60% de la población mundial. Buen negocio para médicos y farmacéuticas incluir a todas las personas en cuantas más enfermedades crónicas mejor, en este caso mentales, también crónicas, es decir con tratamiento riguroso de por vida.



Je, claro, no habría frenopáticos ni unidades de agudos donde encerrarnos a todos, pero para eso se inventó la crisis global, la adjudicación por clases y formación cualificada de varios mini-jobs por individuo (o epsilones, si preferís la terminología del visionario Aldous Huxley), lo que también equivale a que todo el mundo es feliz en su infierno particular, pues “la casta” convierte tener un mini-job en un paraíso artificial y particular.


Aldous Huxley

Utilizo la palabreja “casta” no porque yo simpatize con Podemos o Pablo Iglesias (el enlace lleva a la interesante y divertida parábola "El Reino de Podemos está cerca", obra del profesor, escritor y activista Rafael Narbona cuya obra y reciente libro sobre su experiencia con el trastorno bipolar "Miedo de ser dos" recomiendo su lectura pausada). Digo que veremos por donde nos sale Pablito, que de salvadores de patrias sabemos un rato, así que emplearé la palabra "casta" para entendernos entre nosotros y saber a quienes nos referimos en todo esto.

Así, fui numerando y agrupando los Pensamientos por temas: política, música en general, el blues (por supuesto), literatura, humor…,  con el fin de irlos publicando en mi blog Marcados Con Fuego -que entonces estaba y sigue estando un poco abandonado - cosa que no hice al final del camino, por diversos problemas de salud, y también por falsa autocensura.

El caso es que ahora tengo más de 200 folios de “Pensamientos Maniacodepresivos”, y como no sé qué hacer con ellos -no voy a publicarlos en forma de libro- y algunos pequeños fragmentos ya han sido publicados por mí en algún post a lo largo de estos dos últimos años, he decidido compartirlos en el blog de una forma desordenada y poco coherente, pues tratan de muchos y variopintos temas que nada tienen que ver el uno con el otro y se leen, empiezan y terminan por separado. La numeración es sencillamente el orden en que llegaron a mi cabeza.


Y los voy a compartir en mi blog y también en forma de Notas en la ¿noble y amiga? red social de Facebook, que al fin y a la postre es como un patio de vecinos, así, tal vez a alguien más inteligente o más astuto que yo le surja la idea, o el plan, o los medios y pueda pasar a la ACCIÓN. Si es así, que me lo haga saber de inmediato pues le seguiré con fe ciega. Le seguiré siempre después de que me cuente el Plan que desarrolle la Idea y me parezca coherente y factible y sobre todo NO violento.

De la Acción ya hablaremos en el Futuro próximo…
 

¿Futuro próximo?




Salud a tod@s!