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jueves, 25 de mayo de 2017

BILLIE HOLIDAY "Travelin' Light"



Billie viaja ligera de equipaje
diciendo adiós con la mirada
cuidando ese ritmo de luz
esa cadencia de sombra
porque su hombre se ha ido
dejando la música confiada a la memoria.

En el reverso de un amor
que aspira a ser verso
además de rima
hay un nombre,
el de cualquiera de nosotros.

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Esta canción, gran éxito para Billie, fue grabada el 12 de junio de 1942 con la orquesta de Paul Whiteman. Así, el próximo 12 de junio cumplirá 75 años.

viernes, 28 de abril de 2017

ELLA FITZGERALD y PICASSO



Esta semana fueron aniversarios el bombardeo de Guernica (1937) tristemente inspirador de la impresionante obra de Picasso y también el centenario del nacimiento de ELLA FITZGERALD (1917) y hay una anécdota curiosa y un nexo común entre estas dos grandes figuras del siglo XX que fueron Ella y Pablo Picasso:

Iñaki Añua, director del Festival de Jazz de Vitoria, puede presumir de haber tenido en su certamen en un mismo año a dos grandes damas del jazz, Ella Fitzgerald y Sarah Vaughan. En sus años como director del Festival, Añua ha dedicado muchas horas de trabajo a contratar a grandes figuras pero solo a una de ellas, a Ella Fitzgerald, ha ido él en persona a buscarla.

Fue a principios de los años 80, la artista estaba en un hotel de Biarritz, al que Añua llegó a bordo de un lujoso Cadillac con matrícula de Vitoria, que le prestó un gran industrial, con chófer incluido y con la gasolina pagada. Durante el viaje de vuelta, Añua preguntó a Fitzgerald qué se sentía al tener en su casa de Beverly Hills un retrato suyo hecho por Picasso -el único que Picasso ha hecho nunca a un artista-, y ella respondió que "no lo sabía porque Norman Granz, su mánager personal – Granz era uno de los mayores coleccionistas privados en Estados Unidos y amigo personal de Picasso y fue quien promovió la reunión en casa del genial pintor con Ella, reunión que no llegó a producirse-, se lo había llevado para ponerle un marco y debía de ser un trabajo muy difícil porque aún no se lo había devuelto…".


Norman Granz

La litografía original, inspirada en un concierto de Ella con Joe Pass y The Paul Smith Trio en 1970, dio muchas vueltas y esta tarde me la he encontrado, la buena, la original, en venta en eBay…

Está barata, si alguien tiene 15000 pavos…


http://www.ebay.com/.../Ella-Fitzgerald.../361521835674








domingo, 2 de abril de 2017

CRÓNICA JULIÁN MAESO en SALA X, SEVILLA



Hace una noche maravillosa…

Camino del concierto de Julián Maeso mi viejo coche se ha parado en la A-92 a la altura de Bormujos y no ha querido volver a arrancar. Llamada de urgencia a la grúa: “no se preocupe, en unos 45 minutos estamos ahí.” En estos casos, los camiones de carga pasan a toda velocidad, no es buena idea quedarse a refugio dentro del coche. Coloco el triángulo señalizador y enfundado en el chaleco reflectante salto el quitamiedos de acero y me adentro unos metros en la oscuridad del campo. Enciendo un cigarrillo y espero al coche-grúa allí mismo, sentado a la intemperie y a pocos metros de mi coche moribundo. La luz del mechero ha iluminado un par de olivos cercanos y me parece escuchar el kiú penetrante y quejumbroso de un mochuelo. Hace algo de relente, por no decir un ligero viento frío, que se me agarra a la espalda.

No sé por qué, pero me imagino que estoy junto a un campo de algodón de la Luisiana española, y pienso, sólo de pasada, en aquellos españoles al mando del extremeño Alonso Álvarez de Pineda que fueron los primeros europeos en descubrir
el delta del Mississippi. Luego, el también extremeño Hernando de Soto, fue quien tomó posesión de la cuenca del río para España (recuerdos de estudiar Historia de bachillerato en un colegio extremeño; insistían mucho con los conquistadores.)  Lo del coche no me ha sentado nada bien y estoy nervioso. Intento relajarme un momento, cierro los ojos y apuro el cigarrillo dando una gran calada. Imaginando fluir el gran río americano, puedo oír ahora, a cierta distancia, las voces de los negros aparceros canturreando una canción de trabajo bajo un sol poniente. También oigo silbar el látigo cuando cae sobre las espaldas. Intento concentrarme en la melodía de un viejo blues y casi puedo ver a Muddy Waters en el porche de su cabaña, con un bottleneck en el dedo meñique,  grabando “I Be’s Troubled” para Alan Lomax y la Biblioteca del Congreso:
Muddy Waters and Henry "Son" Simms, Stovall Plantation 1941

                                                 "Well if I feel tomorrow, like I feel today
                                                   I'm gonna pack my suitcase, and make my getaway
                                                   Lord I'm troubled, I'm all worried in mind
                                                   And I'm never bein' satisfied,
                                                   and I just can't keep from cryin'“ 

La noche se alarga y en la autopista no hay ni rastro de la grúa.
Veo cómo la luna mora se pone por el oeste y cómo el carnero Aries la sigue al poco tiempo.  El planeta Marte (supongo que Mercurio también aunque no pueda verlo) se oculta en el horizonte y la noche queda oscura, solamente iluminada por Sirio y por Orión, el cazador. Al otro lado, me giro y veo a Júpiter saliendo, como el rayo, por el Este y diciendo: “aquí estoy yo, no te preocupes, no te sentirás mañana como te sientes hoy, se acabaron tus problemas esta noche; tranquilo, Lewis.”

Miro el reloj, miro al este y al oeste…, al coche, al triángulo, a la carretera…, ¿y la puta grúa? Agarro el teléfono para llamar otra vez, ha pasado más de una hora,  ya serán más las 11 de la noche, Julián Maeso estará casi en los bises… el concierto se ha esfumado, se ha ido con el viento... cuando suena el ring de mi móvil y una voz, yo la calificaría de aguardentosa, me espeta: “¿Dónde está Vd.? He pasado Bormujos dirección Umbrete y no he visto su coche…” 
Me quedo perplejo: “Pero hombre”, le digo, “estoy parado a altura Bormujos pero en dirección Huelva-Sevilla, ¡no Sevilla-Huelva! Estoy parado justo enfrente del P.I.B.O., el polígono industrial… dé Vd. la vuelta, hombre, llevo más de una hora aquí…”

20 minutos más de espera. Los empleo para cantar mentalmente varios country blues y una canción de los Beatles, “Across the Universe”. La música, dicen, remansa, aplaca la ira: “Es que he tenido que ir hasta Sanlúcar para dar la vuelta… disculpe”, me dice el gruísta cuando llega a mi lado.  “¿Qué le ha pasado al coche?” “No sé, se ha venido abajo solo, pruebe a ver si es la batería… “ El tipo, unos 55-60 años, conecta electrodos y brrrmmm… el coche arranca como un ferrari de pueblo. “Suena bien el motor de este coche”, me dice, “es que va sin tubo escape” le digo, “ah, ya” me dice.  “Pues eso”, le digo, firmo, me marcho y  se viene detrás de mí un par de kilómetros. Al rato, desaparece en un cruce (de caminos, claro).

Yo doy media vuelta en Gines y al rato paso de nuevo, pero en sentido contrario, cerca de los dos olivos solitarios plantados en el campo que me ha acogido esta noche, así, por sorpresa, entre country blues y un mochuelo europeo. Miro de reojo hacia el otro lado y me despido de todos ellos agradeciéndoles el rato y el cobijo.

Las doce en punto, ya se acabó marzo y esta aventura.
Enciendo la radio del coche, empujo el CD en el reproductor y vuelvo a casa escuchando el primer disco de Maeso, el doble, el extraordinario “Dreams Are Gone”.

Sí…, el sueño de una noche de primavera,
los sueños de una noche de concierto,
se han ido flotando con el viento.

Ha sido, de hecho hace, una noche maravillosa…




                                                                  "I Be's Troubled", Muddy Waters (1941)



viernes, 31 de marzo de 2017

TRIPLICATE



Tengo ya, calentito en el disco duro del portátil y a la espera de la caja de vinilos deluxe, el autorip de TRIPLICATE, el nuevo disco (triple) de BOB DYLAN que se publica hoy. En él, Dylan continúa profundizando en las canciones del Songbook americano. Y a mí me parece perfecto. Tal vez pocos entre su público conozcan estas canciones y así, además de presentarlas en unas excelentes versiones, trae al presente unas maravillosas melodías pasadas de moda en esta tecnológica cultura contemporánea que vivimos. Hoy, en un estudio de grabación high-tech se puede hacer de todo para enmascarar la falta de melodía, melodía que brilla por su ausencia en los éxitos mainstream actuales.
Dylan, viejo guerrero de la carretera con 75 años (pronto 76), ocupa un lugar único en la música y sabe lo que hace.

Ya nos gustaría a nosotros triplicarnos igual de bien.

domingo, 19 de marzo de 2017

a CHUCK BERRY



Gancho directo al mentón.
Despertarse y derrumbarse.
Enseguida puñetazo sobre la mesa.
Incorporarse y contemplar durante un rato
la carpeta enmarcada de “Chuck Berry in Memphis”
que cuelga más sola que nunca en la pared del pasillo.

Ir al estante y sacar los vinilos,
las cassettes, los CDs, los libros, todo.
Aquel  poster que adornó tu habitación
entre los Beatles y los Rolling Stones
no lo busques, hace tiempo que pasó a la historia.

Sabías que el rock’n’roll había entrado en tu vida
cuando escuchaste “Johnny B. Goode” por primera vez.
Entonces, esos riffs te acompañaban
hasta que rompía el amanecer

hasta que la marea bajaba y subía otra vez.
Y bajaba y subía sin parar.

Después crecimos y conocimos otras músicas
pero teníamos esos riffs dentro del cuerpo
marcando el ritmo de nuestros pasos
ritmeando y bluseando por la carretera toda una vida.
Los llevaremos dentro por siempre
por toda la eternidad los tres acordes
un gen nuevo surgido en nuestro ADN
fusionado al compás
con el polvo de alguna estrella.

Poco más puedo decir, Chuck.
Un fugaz pensamiento para Keith Richards cruza el salón.
Una sensación de escalofrío
cuando suena “Roll Over Beethoven”.
Miro la taza de café humeante…
Estoy sentado, noqueado, sobre el sofá
mirando por la ventana el nuevo día
escuchando tus singles para Chess uno tras otro:
“The music won’t never die…”

Rock and Roll can never die.

 
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DEP Chuck Berry, padre del rock and roll.
La llama que encendiste no se apagará nunca.
Eso es algo grande, no está al alcance de cualquiera.








sábado, 25 de febrero de 2017

Hablando de inviernos


     
“Detrás de mí, nada; por delante, todo,
como  siempre pasa en la carretera”
Jack Kerouac
                                               




No pasa mucho hasta que nuestro núcleo adquiere su forma.
Vuelve a la vida real.
Y mientras, nosotros seguimos sentados
como en aquella vieja fotografía.
Nosotros sentados comiendo cerezas
hace años en el asiento de atrás de un 1430.

Para situarnos, aunque solo sea unos minutos,
en el evanescente tiempo de los artistas
nos hemos subido a un Chevrolet turquesa
el mismo de los sueños de antaño,
de los días americanos
en que recorríamos carreteras secundarias
buscando una gasolinera salvadora
cuando a la vuelta de una curva
encontrábamos algún que otro desierto emocionante.

El tiempo pinta mal
una mirada hacia arriba
rompe la costra del cielo
y se adentra en sus túneles
montada a la grupa de un caballo sin nombre.
Fuera de la fotografía
las canciones iluminan el camino.

Quién no necesita hoy viajar de verdad a través del país…
 Volvemos al mundo real.
No pasa mucho hasta que nuestro núcleo adquiere nueva forma.
Como no estábamos aquí
el mundo se desliza ahora
como si no lo hubiéramos habitado nunca
y echamos de menos meter la nariz
en la hierba mullida que promete la primavera.
Volvemos al fugitivo tiempo que lleva el disfraz de delincuente
con la extraña sensación que deja
el haber visitado los fantasmas del pasado.

Y sabemos que quien no está ocupado naciendo
está ocupado muriendo.
Y escuchamos el acorde secreto que escribió el rey David a Dios.
Y oímos a los espíritus recitar a Kerouac y a Shakespeare:

“Cómo mi ausencia como un invierno ha sido…
¡qué escalofríos he sentido, qué oscuros días he visto!”