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viernes, 23 de septiembre de 2022

EL LOCO



Tarot de Marsella




EL LOCO


Si hablo de toros debo ser el más taurino
Si escribo de tauromaquia  debo ser el toro
Si hablo de música debo ser el tambor

Si escribo de experimentos falaces debo ser el conejillo de indias
Si hablo de enfermedad debo ser el virus
Si jugamos al tenis debo ser la pelota de tenis
Si hablo de amor debo ser el rechazado
Si aplasto una cucaracha infecta con mi pie izquierdo
…debo ser la misma cucaracha

Si hablo de muerte debo ser el difunto al que se incinera
Si voy al cielo azul que cubre nuestras cabezas
debo ser la nube negra que oscurece los corazones
Si en la nube estoy y enarbolo la bandera
todos me tildan de facha y de hortera

Si voy al Infierno debo sufrir por todos los condenados

Arden en mí, mil pasiones y millones de deseos
Pero debo poner la otra mejilla si me matan
Debo amar a quien me hiere
y odiar a muerte al que me quiere

Si descanso y duermo
no puedo recordar jamás
cómo acaban los sueños

No importa si vivo o si muero

No importa si como o si tampoco bebo
No importan mi ventura ni mi Bienaventuranza
Debo amar a quien me pisotea,
          y debo justificar a quien no me ama,
me agrede y me enseña los dientes


Y si hago locuras, debo ser…  EL LOCO


Me voy.
Camino Soria.



                                                                       Blues Tarot
                                                                         by Tete Chumi 





Camino Soria

martes, 22 de septiembre de 2020

EQUINOCCIO 2020: EL ÁNGEL ya vuela alto.

 


The Angel of Revelation
-c.1805, William Blake




Amanece un nuevo día.

Pasó el equinoccio.

Este año se ha adelantado el otoño.

 

Tenías razón, Razón,

ayer, cuando te despediste de mí

ayer, gritándome,

y hiciste bien al recordarme

que estoy un poco oxidado,

un poco anclado en el pasado.

 

Qué le voy a hacer, Alma mía.

También se oxidarán

con el transcurrir del Tiempo

las nubes más hermosas del día,

las nereidas y las ninfas,

los cíclopes y las ondinas,

las diosas y los dioses,

y algún día Prometeo

alimentará al águila con perdigones,

e incluso el hilo que tejen las Parcas

se pudrirá un día.

Un día cualquiera.


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EL ÁNGEL by Lewis Romero
(Marcados Con Fuego, 2011)

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miércoles, 16 de octubre de 2019

MUJER NAGUAL (poema)



MUJER NAGUAL

La canta-autora Merche Corisco

Mujer de las cavernas
mujer nagual
mujer guerrera
sentada sobre rocas milenarias
ivaginando el siguiente paso
el siguiente proyecto
la siguiente escena
¿hay alguien allá fuera?

En tu guitarra está la respuesta
la sabiduría ancestral
la solitaria comunión
con la montaña y el bosque
conduce a un río que fluye
con las canciones y los versos
nacidos en tu interior
tal vez
de amante sin fortuna
tal vez
de flor que estalla
de pura rabia contenida.

Sobran las palabras

la música deshace el granito
en el oscuro túnel de los sueños

en el lugar donde silba el viento
altivo y arrogante
tu inacabada melodía.

Y dime
si eres huésped de la niebla
si errante en el sentir

tu mano de bronce siente el frío
entre las cenizas grises

las nubes de tormenta
de los días sin luz
la metáfora de bailar entre las flores
seguir cantando tras el cristal
dime
ese lugar entre las rocas
ese oasis
¿es cueva profunda o sinuosa vereda?

Arde el día
cuando llega octubre
y el día es para crear
y creando vivir
el cuerpo y el alma sacudidos
la impaciente sed de luz que abrasa
un espejo humeante
frente a otro que arde
congelados por el tiempo
esperando su momento.

Cae la luz ahora
sobre las calles de Cádiz
calles que cruzan hacia el mar azul
en la diáfana mañana
alguien a tu lado
señala la luna con el dedo
todo puede pasar
… y quién sabe.




jueves, 30 de mayo de 2019

El Ángel Soñador (poema)







Dedicado a Federico G. Lorca,
a Rafael Alberti
y a Benito Pérez Galdós


LEWIS, multitudes y mareas azules
Arcángel encanecido como un pecio hecho pedazos
Chico que no juega con los otros
como él, y como Él es Lewis:
caracola áurea silbando entre los locos.

La música de Lewis es también palabra
Música sin bastos, sin muerte, sin espadas
Cangrejo ciego que danza y canta entre los vivos
Cabrón tuerto que navega la Estigia entre los muertos.

Como Alberti, Benito y Federico
en sus poemas mansos malheridos
Ángel dormido es Lewis
entre príncipes y mendigos
Poeta libre y soñador 
entre poetas,
cruel notario y juez entre asesinos.

Como Dogo del prometido Paraíso actúo
Devorando advenedizos y filisteos
Mi corazón atravesado por agujas es puro
y mi alma envilece los mil entuertos.

Como Quijote y Sancho cabalgan juntos
ladramos más que cabalgamos
la misma senda caminamos
resucitando rebaños y gigantes muertos
rodeados de molinos
recorremos juntos los caminos
mi perro y yo
embarnecidos navegamos
los dominios de Hades el dios.

Yo, el ángel dormido y soñador;
mi leal amigo, mi fiel escudero,

el cancerbero ‘Lulo’,
es el perro.





© 2019 Copyright & patents pending  (c) Luis Romero







domingo, 3 de febrero de 2019

El Ángel - Reseña por el escritor Juan J. Vicedo


Libros para el camino
(blog del escritor Juan J. Vicedo)

EL ÁNGEL. LEYENDAS. Lewis Romero.
Edición del autor. 2011. 80 páginas.




El Ángel es un poema largo, muy largo, torrencial, profético, descarnado y lírico, oscuro en su visión del mundo y cegador en su luz, esperanzado y vengador, derrotado y triunfante, realista y onírico, y de principio a fin lleno de música.

Lewis Romero, que además de ingeniero y escritor es músico, construye puentes desde los que el vértigo de la vida se conjuga con esa red de seguridad que son las canciones. Desde ese ángel que en la portada se representa con los trazos espectrales de Antonio Vega y el arranque dylaniano de "All along the watchtower", el texto es esencialmente un homenaje a la obra de José Ignacio Lapido, que subyace a todo el poema y emerge aquí y allá en versos que nos hablan de colillas apagadas, mineros y soldados que rompen filas, fracasos como punto de partida o amores que son dogma de fe.

Lapido y Dylan son dos presencias que invisibles sostienen el regreso del ángel: así Dylan también se manifiesta en campanas de libertad, sacrificios bíblicos, cántaros de lluvia, o en la magistral estructura de ese capítulo 6 en cuyos versos resuenan los ecos del paseo de la Desolación ("La Venus del Espejo / ha cambiado la ginebra por ron / ... Es la reina de la pista en la Antesala del Dolor"). Romero se sirve de la música que ha anidado en su alma para crear su propia canción, y lo hace con versos que hablan el lenguaje de lo inmediato ( sublime en su domesticidad "los panes se están cociendo / y los peces en el congelador") y estallan en lirismo callejero ("Es duro pensar que te engañaron / Es duro pensar que pusieron algo en tu bebida, / que las noches son largas en esas aceras, / que no usabas nada y te contagiaste de sida, / que el cirujano no suturó bien tus heridas"). Apocalíptico en su visión, un plano picado sobre esa ciudad que ya no es la misma cuando el Ángel decide volver, en la que los ángeles surgidos del ojo del huracán finalmente forman bandas de músicos callejeros, ángeles tan humanos y tan sobrehumanos como los que en su día soñó Alberti en su poemario sobre ellos.

Un libro con mucha música, que se lee rápido y se lee lento y que en su escritura deposita interrogantes, respuestas, y quizá una única certeza: que "nos sentiremos más viejos al brindar de madrugada".



viernes, 1 de febrero de 2019

Poema sin nombre IV (1985)






STILL LOVING YOU
pero por poco tiempo…
No has domado al león
no has domado a la fiera salvaje
que habita en lo más profundo de mi ser.

"Ya le di el beso de adiós a la bestia aullante
en la frontera que nos separa a ti y a mí."

Me hice poeta por amor.
Me hice poeta por amor a ti.


sábado, 12 de enero de 2019

ELEGÍA de Hristo Botev


Hoy por la mañana he desayunado con un poema del gran poeta búlgaro Hristo Botev. 

Una impresionante “Elegía” libertaria de nuestros tiempos, de los tiempos oscuros que nos ha tocado vivir.






ELEGÍA

Dime, oh, dime, pobre pueblo,
¿quién te mece en esta cuna,
en la cuna maldita de eterno esclavo?
¿Aquel que atravesó antaño
al Salvador en el costado,
o aquel que siglo tras siglo te canta:
“¡Soporta y salvarás tu alma!”?

¿Él, o algún nuncio suyo,
de Loyola nacido, hermano de Judas,
traidor consabido y vivo augurio
de más tormentos para los desdichados,
un usurpador nuevo, un ave de rapiña, uno
que vende a su hermano y asesina a su propio padre?

¿Es él? ¡Confiesa! Calla el pueblo.
Atruenan cadenas aterradoras.
¡Y ni un grito de libertad!
Sólo apunta el mudo pueblo, con la frente ceñuda,
a los notables: caterva de bestias
con levitas, sotanas; ciegos con ojos.

Apunta el pueblo, y el sudor de su frente
sobre su propia lápida sangra:
la cruz clavada en carne viva,
la herrumbre carcome el hueso roído,
la culebra consume la vida del pueblo,
la consumen los nuestros y los ajenos.

Y el pobre esclavo soporta…
Mientras, sin parpadeo y sin sonrojo,
contamos los siglos bajo el yugo,
contamos los siglos de tronantes cadenas.

Contamos, y,
con una fe ciega en esta obtusa estirpe oscura,
esperamos que nos llegue el turno,
nuestro turno de libertad.



Trad. a español: Zhivka Baltadzhieva




sábado, 5 de enero de 2019

The Waking



Theodore Roethke (1908-1963)

"The Waking" es un poema escrito por Theodore Roethke en 1953 en la forma de un villanelle (un poema lírico de arte menor compuesto de 19 líneas, formando 5 tercetas sucesivas rimadas ABA y una cuarteta de cierre.


Es un poema autorreflexivo que describe el despertar del sueño. Se comenta lo incognoscible con un tono contemplativo. También se ha interpretado como la comparación de la vida con la vigilia y la muerte con el sueño. 


Premio Pulitzer de Poesía.


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The Waking


I wake to sleep, and take my waking slow.
I feel my fate in what I cannot fear.
I learn by going where I have to go.


We think by feeling. What is there to know?
I hear my being dance from ear to ear.
I wake to sleep, and take my waking slow.

Of those so close beside me, which are you?
God bless the Ground! I shall walk softly there,
And learn by going where I have to go.

Light takes the Tree; but who can tell us how?
The lowly worm climbs up a winding stair;
I wake to sleep, and take my waking slow.

Great Nature has another thing to do
To you and me; so take the lively air,
And, lovely, learn by going where to go.


This shaking keeps me steady. I should know.
What falls away is always. And is near.
I wake to sleep, and take my waking slow.
I learn by going where I have to go.




The Waking




miércoles, 2 de enero de 2019

Las brumas del Tiempo

Lagos de Colomers. Valle de Arán.




Quien no haya tomado
ya demasiados caminos
a esta altura de la vida
no sé a qué espera para hacerlo.

El tiempo se acabará para todos
como se acaba un sueño
del que no recordamos el final.
Como una fugaz imagen aplastada
será toda nuestra vida pasada
entre las brumas del Tiempo.




viernes, 2 de noviembre de 2018

“El Ángel” (2011, © Lewis Romero) Capítulo SIETE [inédito] (extracto)


Capítulo SIETE [inédito]
(extracto)


"Cuando el Mystery Train llegó al anochecer
no se encontró con la ciudad vacía
ni con las tuercas oxidadas
ni con todas las mentiras
contadas pudo el viento idiota frenarlo.

Solo quedaron las colillas aplastadas
de aquellos que al ángel engañaron...


Hasta la Sota de Bastos cayó decapitada
por el rojo rampante Caballo de Espadas.

Luna llena.
Miles de velas encendidas
al frío viento de la gélida mañana
se extinguen trémulas al alba.

Mirad cómo cual luz mortecina se apagan
cuando el brazo sin ala se extiende
cuando brilla en la noche el dulce Rayo
empuñado por la mano del viajero
sombra y negra estampa
del misterioso titiritero
que en el tren fantasma
dejó la ciudad vacía y partió al amanecer.

Y bien sabe tu dios, ¿verdad?
que de cera son los cirios..."







domingo, 19 de agosto de 2018

Desiertos



VII

Entre los reflejos dorados
de la tarde vencida
el viento viene siempre del pasado
el sol es el recuerdo de otra luz
el desierto una bola de humo
el amor es un espejismo urgente
galopando sobre la grupa de un centauro.

No sabemos qué hacer
con el sol y con el viento
con el amor y sus desiertos.
No sabemos qué hacer
con todos los nombres clandestinos
que escribimos en la arena.




martes, 29 de mayo de 2018

TODO ESTO Y MUCHO MÁS



El oscuro sentido de destino perdido
las pasiones malamente empleadas
las emociones agoreras y solitarias
el arrepentimiento desmedido
la melancolía a veces sardónica y masoquista
el movimiento constante y perturbado
las inquietas doctrinas olvidadas
la naturaleza efímera de las cosas
el drama de la vida y la comedia a menudo desolada
el bosque hermético del pensamiento
la locura como nobleza de alma
en lucha ante toda circunstancia
la tendencia al desorden productivo y enérgico
las reacciones enfermizas demasiado delicadas
para poder alguna vez ser comprendidas.

Conocer
la pureza de la desesperanza
la austera soledad de un ermitaño
la nausea que brota del fondo de toda fuente de placer
el origen y el proceso de los descubrimientos vanos
el secreto que anhelamos y del que somos depositarios
el horrendo barranco que hay detrás de los árboles
la hierba que crece junto a las encrucijadas
la orilla al otro lado cubierta de color rojo sangre
el mal y la desdicha engendradas por la poesía
la sordera de Beethoven, la ceguera de Ray Charles
ese tipo de cosas
una aflicción que el mismo Dios no podría soportar
el pensamiento volátil del maniaco
la angustia forzosa del paranoico
la sed del naufrago perdido en el océano
el primer otoño y el segundo invierno
ambos tan yermos como un páramo marciano.

Todo esto y mucho más…
Siempre mejor luchar que esquivar
una guerra civil dentro de la mente.




miércoles, 4 de abril de 2018

Navegar




Si debo navegar en la noche
que sea en el oscuro mar
¿qué importa la tormenta?
pelear como los dioses, sin miedo al destino
como los locos, como pelean los niños.

Navegar, pero… ¿hacia dónde?
mi sombra aplastada contra el húmedo muro
sabe más de tristezas y rumbos que yo mismo
y se romperá al voltear la esquina
de una calle cada vez más desierta y oscura
y se rompe con ella
como el cristal de la botella
el pasajero de este barco
que olvidó hace tanto
hacia dónde hacer girar el compás.



jueves, 1 de marzo de 2018

El Homo Nauta



Homo Nauta
(Jose Luis Muñoz)



Ayer, leyendo el blog de una amiga, me encontré con una palabra que como muchas otras no aparece en el diccionario RAE, tampoco en el de María Moliner. La palabra en cuestión es “homonauta”, que del griego significaría “viajero (o navegante) dentro de sí mismo” y que actualmente, y dentro de un ámbito con connotaciones metafísicas (p.e. algunas teorías/filosofías Nueva Era -no conspiranoicas- como la conocida “Yo Soy”), se asociaría con la persona que explora su ser interno por medio de una búsqueda personal -o que navega en un mar interior, metafóricamente- y se adentra en las profundidades del ser en la búsqueda del autoconocimiento.

El objetivo de obtener o acceder a este autoconocimiento puede estar motivado por variados factores, y cada uno entiende y conoce los suyos, pero las ventajas de conocerse a sí mismo son sabidas y no entro siquiera en listarlas, aunque hay una que debería estar en un primer lugar de la lista: conocernos para intentar ofrecer lo mejor de nosotros mismos a los demás. 

En este sentido, el de conocerse a sí mismo, ya desde las obras de los filósofos griegos, creo que somos muchos, cada vez más afortunadamente, los homonautas, y las personas que dan, o les gustaría dar, lo mejor de sí mismos a los demás. En el campo del voluntariado, sin ir más lejos, encontramos muchos ejemplos, y también ejemplos cercanos en los que inspirarnos -si quieres, sin ni siquiera salirnos de nuestros contactos sociales.)

La expresión, que ya la conocía, esta vez me ha llamado la atención por otra cosa que me ha hecho recordar algo de mi vida pasada, cuando era o aspiraba a ser un buen patrón de barco: hace años, hace ya unos cuantos, yo solía emplear esa misma expresión, “homonauta”, al igual que cosmonauta se aplica al cosmos (reconocida por el RAE desde hace lustros) pero aplicada de otra manera. Yo la aplicaba al mar y a la náutica; la idea me la sugirió la lectura del libro “El último desafío”, escrito por José Luis de Ugarte, el navegante de Guetxo que completó la vuelta el mundo en solitario en 1993, hace casi 25 años. Ojo que no es ninguna tontería ni una proeza náutica más; muy pocos españoles han logrado llevarla a cabo. Por ejemplo, Dídac Costa, fue el primer catalán en completar la vuelta al mundo a vela en solitario. Ambos lo consiguieron en la regata Vendée Globe, hoy en día la aventura marítima organizada más arriesgada. Se trata de una vuelta al mundo en solitario, sin escalas y sin ayudas externas: 27.000 millas de aventura pura que José Luis de Ugarte alcanzó siendo el regatista de más edad, contaba 64 años. Didac Costa lo ha logrado en recientes fechas, precísamente en la pasada edición de la Vendée Globe 2017. Escribo lo de “primer catalán” porque así tituló el diario El Periódico la noticia, a la que describió como “proeza en el mar superando todos los desafíos.” Imagínense cómo sería esa proeza hace 25 años sin la tecnología de ahora y con la edad de un pensionista. Basta leer al azar algunos pasajes del libro para convencerse de que José Luis De Ugarte era un marino excepcional.


Volviendo a la idea homonáutica -hablando de vela me pierdo por mil ramas-, para mí, como la elaboré entonces, era algo así: el Homo nauta es una especie de humano que habita en las playas, en las costas, en los puertos, entre los barcos. Es el humano que ama el mar más que a su propio barco, que ama el mar más que a cualquier cosa terrestre. Estos hombres y mujeres simplemente adoran estar allí, en El Azul, como en la película francesa protagonizada por Jean Reno. Suelen utilizar, o han explorado, todas las formas posibles de navegar y de contacto con el mar: vela, motor, piragua, pesca, buceo, surf…, lo que sea. Algunos homo nautas lo llevarían en la sangre (en mi caso es así, nací en Huelva y mi padre fue marino) pero para ellos lo único que importa es vivir con la piel llena de sal. Estos habitantes de los puertos, de las playas, de los clubes de vela o de pesca, hablan poco y hacen mucho; navegan, bucean o pescan de verdad. Son los que llamo Homo nauta veritas. 



Pues ocurre exactamente lo mismo con la Vida. 
Creo que se entiende el paralelismo y la metáfora: explorar / navegar / viajar / buscar en nuestro interior nuestra esencia y buscar en la vida la Esencia. El mar es la vida, el barco nuestro cuerpo y el patrón nuestro ser interno, nuestro yo esencial.

Yo sigo en ello, intentando ser un Homo nauta veritas, intentando buscar a “Dios“, como antes en el mar, ahora, que con el paso de los años soy más joven, busco en toda la naturaleza. El mar también puede ser montaña.


Balcones de Madrid, en la Ribeira Sacra  (Galicia)



¿Y tú?
¿Qué haces?
¿Mar o montaña?



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Está escrito:

“Cuando la cabeza te dé vueltas
y el cerebro quede insensible,
y el fuego de tu máquina de tren necesite
 un nuevo chispazo para encenderse
y aunque la madera sea fácil de encontrar
tú no tienes nada que ganar al ir por ella.
Y tu sendero empieza a dar vueltas
y tu calle se hace demasiado larga
y empiezas a caminar hacia atrás
aunque te das cuenta que te estás equivocando,
y la soledad se eleva mientras el día cae
y mañana por la mañana parece estar demasiado lejos.”

Sentado al sol,
esperando ver salir los cuernos al caracol,
abres tu ventana con vistas a un muro,
cuentas hasta tres,
el mundo explota en mil pedazos
quieres emprender la huida
y como un ritual
excavas un túnel cada madrugada
por el que se escapa no solo el dolor
sino también poco a poco la esperanza,
y eso lentamente te va matando.

Es más de lo mismo.
Entonces sigues a voces desesperadas,
y encuentras lamentos que se hacen canción,
y pides a gritos tu dosis de relatividad,
y te sientas de espaldas a la realidad
a esperar a que un ángel o un demonio decida volver,
y no sabes qué hacer cuando pides,
y no sabes qué hacer cuando das
¿qué estás pidiendo en este momento?
¿qué estás dando en este momento?
¿a quién estás engañando?
¿a quién estás ayudando?
¿Qué es lo que quieres?
¿Qué es lo que quieres?

¿Qué Es Lo Que Quieres?

El Ángel (2012)
extracto del cap.III



viernes, 9 de febrero de 2018

Diez años hoy, PADRE, partiste a navegar otros mares...

Con mi padre y el perro Tito


PADRE

9 de febrero de 2008, Sevilla



Padre, pensando en ti escribí estas letras,
pensando en la espuma blanca de las olas
que a partir de ahora mecerán tu cuerpo
y en el recio viento del Norte
que abrazará a tu alma entre sus rachas.

Navegando en el cielo
de los capitanes que vinieron de la Atlántida
hallarás flotando en la orilla de alguna playa del Estrecho
los restos de un naufragio que sueña con ser barco,
y con tus manos callosas darás nueva forma a su madera
y tejerás las redes que arrastrarás por la popa en tu viaje.
En el ancho Océano, correrás de nuevo los temporales,
pero la tormenta ya no gritará tu nombre al final de cada trueno.
Nunca tuviste miedo.

En solitario navegarás en tu buque
al que bautizarás con nombre de mujer
y pondrás proa a un rumbo que sólo tú conoces,
lentamente bordeando costas y doblando cabos,
arribarás a puertos más allá del trópico
y esperarás a los bancos de pescado
donde sólo tú sabes que van a aparecer.

Luego fondearás en una bahía clara
y a cubierto de las rompientes
rodeada de rocas esculpidas por tempestades,
quizás al amparo de alguna ría,
quizás cerca de los celtas que yacen en el Monte Pindo
o quizás donde el río Tambre vierte sus aguas
al mar que viste por vez primera.

Y en la costa, al pie de la vereda,
elevarás tu nueva casa tras los espesos pinares,
y al abrigo de los montes plantarás tu huerto
sobre el húmedo lecho de una leira,
donde bien pronto, de la tierra removida,
nacerán de nuevo tus frutales y hortalizas.
Con el perro Tito cazarás perdices y zorzales
y para los animales construirás 
un establo de piedra junto al regato.
Con el sol de la mañana 
injertarás los manzanos con manzanas de colores
y en los primeros días de febrero
podarás las ramas del peladillo con tu vieja tijera.

Cuando llegue nuestra hora
y caigamos al fin en la turbia y negra corriente,
sobre el faro que alumbrará tus noches
nosotros pondremos rumbo, desde las costas del  Sur,
a la playa de dunas blancas donde te encuentres
allí donde las gaviotas hacen sus nidos
y donde la suave brisa estremecerá nuestras almas
cuando quiera el Tiempo vernos de nuevo reunidos.

Dicen que todos los marinos se enamoran de una estrella
y todas las estrellas tienen un nombre.
Tú serás mañana nuestra estrella 
y nos guiarás hacia nuestro norte
y nos iluminarás con tu brillo
como en este instante, nuestro instante,
recién separados como ahora estamos
de nuestro común destino.

Entonces tú gritarás nuestros nombres
y nosotros el tuyo hacia el universo infinito.
Como un roble altivo otra vez nos cobijará tu sombra
bajo la que amorosamente nos criaste
y nos envolviste en bonitos vestidos.

Padre, el día en que te fuiste
en realidad te quedaste para siempre
y no puedo decir que te hayas ido
porque mucho ha quedado tuyo en mis entrañas 
que no morirá jamás.

A orillas del Sar, en el cielo, en la tierra,
a lo largo y ancho de la mar,
en todo lo insondable,
yo te hallaré y tú me hallarás.

Mas como dicen esos versos
que leíamos en una cama de hospital:
“Nada hay eterno para el hombre,
huésped un día en este mundo terrenal
en donde nace, vive y al fin muere,
cual todo nace, vive y muere acá.”

Nuestra última noche,
al verte yo alejarte, al verte yo alejarte ya,
Te di las gracias y me invadió el sollozo
cuando en la penumbra te susurré al oído:
“Padre, te guardaré en mi memoria 
hasta el día en que me vaya yo.”



a Luis Manuel Romero Sanchez
1 de Noviembre de 1929 - 9 de Febrero de 2008

Este poema fue leído por el autor el  día 14 de febrero de 2008,
en presencia de un cielo abierto en una playa desierta
antes de arrojar sus cenizas
sobre el mar que rompe en las costas de Huelva.

Publicado en la 2ª edición (2012) del  poemario:
 "El Remolino" (Lewis Romero, 2006)