Las canciones a veces se convierten en humo
que nos envuelven fatigadas de tanto imitar las formas
de tanta imitación a la vida
de tanto emular esta insólita mezcla
de amores, pensamientos y silencios cotidianos.
Nuestra vida tiene una música de fondo
pero nadie reconoce su origen.
Sólo a veces, entre el humo azul,
nos parece recordar a lo lejos una melodía.
Llamada a larga distancia para Bob Dylan en su 77 cumpleaños
BOB DYLAN: Hey Johnny… hoy es mi
cumpleaños, 77 tacos ya, tío, ¿qué tal por ahí arriba…?
JOHNNY WINTER: Nada mal, Robert,
nada mal. Cada noche se lía una buena en el granero de tu compadre Levon… Ahora
iba de camino para allá con my friend Muddy Waters y su vieja banda de Chicago
al completo. Oye… ¿tú te apuntarías…? ¿Cuánto te queda ahí abajo, Bob? El otro
día lo comentábamos. Oye, te hacemos un sitio cuando tú quieras pero me dice
Muddy que la armónica la toca James Cotton, eso es innegociable, sorry, man.
BD: No me importa no tocar la
armónica, lo cierto es que ya apenas la toco… como ahora soy un crooner casi
octogenario…
JW: Pues como crooner tampoco, Bob.
Lo siento, de verdad, tenemos a Sinatra en nómina… el hombre le ha cogido gusto
a los blues –era cuestión de tiempo, ya sabes- y no hay quien lo baje de la
tarima en estas noches de jams… No veas el genio que tiene y sobre todo los
amigos influyentes que se ha ido echando por aquí al lado todos estos años. De
hecho, Frankie es el que dirige todo el cotarro musical en el vecindario. Él y
Levon, claro. Levon lleva el granero y Frank y sus socios todo lo demás.
BD: Bueno, con Frank no puedo
competir… ¿Y de pianista? He vuelto a las teclas, como cuando empezaba,
imitando a Little Richard allá en Hibbing. Tocar el piano me recuerda aquellos
años de adolescencia y me hace sentir más joven ahora porque la verdad es que
siempre fui un viejo; esto te lo digo en confianza, John.
JW: Bobby, vaya… de pianistas y
organistas Hammond vamos sobraos, amigo… por ejemplo, el viejo Fats Domino está
que se sale, ya se sabe, es un recién llegado y lo está petando en todos los
garitos de alrededor. El "Limbo" lo dejó anoche en llamas, el muy cabrón.
BD: Pfffff… entonces de bajista. Aún
puedo recordar mis tiempos grabando el disco “Highway 61 Revisited”…
precísamente pillé un bajo que había por allí en el estudio y me tiraron unas
fotos muy bonitas… recuerdo las risas de Mike, de Mike Bloomfield, nunca
entendí por qué se reía tanto.
JW: Jajajajaja… Robert, no me hables
de Mike que le tengo aquí al lado y te está escuchando mientras se descojona de
la risa…. “¿bajista, dice?” Jajaja… te lo paso que quiere saludarte.
MIKE BLOOMFIELD: Hey, Bobby…!!! Tío,
cuántos lustros… ¿qué haces ahí todavía, hermano…? ¿Vente ya, man, que esta
noche tenemos juerga de la grande, y lo del bajo déjalo para otra vida,
brother, hazme caso a mí, en otra vida, además esta semana les toca a Donald
‘Duck’ Dunn y a Willie Dixon y como comprenderás no es plan quitar a uno de
ellos para colarte a ti aquí, así sin permisos ni nada. Ya te llegará la hora,
tranquilo, brother. "Está oscureciendo, está oscureciendo, pero aún no lo
ha hecho del todo." No tengas prisa, Bob, ya verás la luz.
BD: Vaya putada, Michael. Otro año
más aquí, entonces. Y la muy puta de la Parca me tiene olvidado… ¿Qué habré
hecho yo de bueno en mi vida?
MB: Relájate. Un año con tu edad
pasa rápido, Bob, eso ya lo sabrás bien. No sé, aprovecha para escribir otro
tomo de tus memorias, o fúndete el Nobel en mujeres y en vino, o aprende otro
instrumento…, el arpa, mira sí, el arpa, sólo los tres acordes, los tuyos, no
te hará falta más. Y no te preocupes, esta noche nos acordaremos de ti,
pondremos el volumen al ‘11’, las válvulas al rojo vivo y tocaremos una canción
a tu salud, una que nos sabemos bien. Venga, hasta pronto y SALUD, Bob, Salud!
Me ha encantao volver a hablar contigo.
BD: Hasta la vista, bro, pero me
estoy deprimiendo de estar vivo todavía. Esto es como un segundo invierno…
JW: Naaahhh…, no, para nada, Bob, te
equivocas esta vez. Qué sabrás tú lo que es un segundo invierno… Aquí es justo
lo que dice Mike, y anímate hombre, te vamos a dedicar “un temita” que ambos
conocemos y que aquí nos sabemos bien. SALUD, Bob, Salud! Y abrazos, muchos
abrazos te envían todos, todos te queremos, Bob, te echamos de menos, poeta, premio Nobeeel...
BOB DYLAN: Sí, sí…,salud, salud… y
poeta, el Nobel y poeta. Vaya mierda. En fin, cabrones, me alegro de saber que
estáis bien y dadles recuerdos a George, a Lou Reed, a Leo y a Johnny Cash,
esto está cada vez más aburrido sin vosotros.
Y sí, tocad, tocad una canción para
mí,
hoy no tengo sueño y no voy a ir a ninguna parte.
Tocad una canción para mí y cuando oiga los cascabeles,
cuando mis oídos oigan los cascabeles de la mañana eterna,
os seguiré.
OTIS SPANN murió de cáncer en abril de 1970. Tenía 40 años y un inmenso futuro. Fue uno de los bluesmen que mejor ha conectado con el público blanco y era muy querido por Mike Bloomfield y Paul Butterfield a los que trataba con gran cordialidad. Muddy Waters,
medio-hermano de Otis Spann, que le ayudó eficazmente a que estableciera una
carrera en solitario durante la que apenas grabó siete álbumes, sólo hablaba
maravillas de él: “Siendo honesto, Otis es el mejor pianista que tenemos hoy
día. No hay nadie que toque el verdadero, sólido y profundo blues como él lo
hace. Haríamos bien en tenerle muy en cuenta antes de que sea demasiado tarde.”
Su carrera iba demasiado bien: el blues tenía que salir a su encuentro.
A mi perro le encanta el slow blues al piano, especialmente este blues de Muddy
Waters, “Look Like Twins”, que cierra la
cara A del disco de Otis Spann de 1968 para Bluesway, “The Bottom of the Blues”:
Edición española de la colección EL CAMINO DEL BLUES, que en su Volumen 2 presentaba en 1976 esta maravilla de álbum, 'The Bottom of the Blues'.