Exposición DAMAS DEL BLUES.
Inauguración en Moratalaz Blues Factory (Madrid, 2018)
TODO, todo lo están prostituyendo.
Empezando por los derechos inalienables del hombre.
Y de la mujer, claro; de ellas más.
Van a terminar con todo… incluido el Arte.
Sobre el arte en galerías y críticos de arte… qué vamos a decir;
sobre el cine de Hollywood y sus empleados a sueldo… otro oscar para Almodóvar,
seguro.
Sobre los periodistas, musicales o no, que escriben al dictado de “los
tiempos”, de la noticia sensacionalista, sea cierta o no, “tú miente, miente
que algo queda”, que escriben al dictado de quien paga a quien les paga a
ellos. En una palabra, doblemente esclavos: una por renunciar a su libertad y
ser el esclavo de su amo, y dos, mucho más dolorosa y profunda para el alma de
cualquiera que la tenga: por ser esclavos de ellos mismos.
Todo el mundo espúreo al Blues, o al Flamenco, pueden
cambiar el género si quieren pero me refiero al flamenco profundo, al cante
jondo y también a Camarón, a Morente…; decía que todo lo espúreo a las
Asociaciones de Blues, quiere ahora sacar tajada del TRABAJO, de un trabajo
ímprobo y voluntario, y sin ánimo de lucro, de todas las Asociaciones.
Asociaciones surgidas por toda España gracias a verdaderos aficionados y
músicos apasionados de esta música. Creadas en gran parte en los últimos siete
u ocho años, pero antes ya existían veteranas como la SBB de Barcelona que creo
fue la primera en establecerse como tal, o el Club Cambayá en Antequera.
Y ahora tú me vienes con la poesía de las Damas del Blues… y
el show. Y la pasta que sacáis.
Cómo se puede escribir poesía sobre el blues si no se sabe
hablar ni leer, y mucho menos cantar, la lengua madre, el inglés. Y no digamos
si hablamos de slang, cada zona tenía uno diferente, entérate…
O se citan, y se puede leer en Internet y en papel, barbaridades que harían
palidecer a Paul Oliver o a Alan Lomax y se establecen como verdaderas en el
panfleto de presentación de cualquier musical sobre Historias del Blues…
Incluso promovidas estas actividades que sólo llevan a la confusión vía pasen
por taquilla, promovidas por asociaciones de Blues, asociaciones que, como dije
antes, han proliferado, y muchas de ellas, por pura secesión.
Por independencia, vaya. Como algunos pueblos, en todo su derecho, quieren hacer.
Si yo pudiera, también me independizaría de este puto país; ya lo hice hace 20
años pero tuve que volver.
Así que independencia, separatismo..., qué casualidad. Lo
que no nos gusta que haga el vecino, separarse y vivir su vida, lo hacemos
nosotros a diario, alienarnos, separarnos de nosotros mismos y de nuestra
pasión, por dinero. O por protagonismo, pero eso entra ya dentro de la clasificación
psiquiátrica y ahí no quiero entrar.
Buena política en cualquier caso.
Mira, en esto se parecen estos renegados del Blues que sólo
piensan en el dinero, a los amos blancos de aquellos esclavos negros de la
Guerra de Secesión de unos Estados Unidos que estaban naciendo entonces. Uno de
estos aprovechados me dijo una vez en la barra de un bar, estábamos hablando de
historia del Blues de preguerra, de Robert Jonhson y de esas leyendas, me dijo, tras tirarse al coleto el penúltimo pelotazo, que “la guerra de Secesión americana es
posterior!!! a la Guerra Civil española…”, ante lo que yo opté por apurar mi
black label y marcharme con la música y con mi blues a otra parte. El
interfecto hoy dirige, está en la junta directiva, de una asociación de Blues
sevillana escindida de la original y primera que se constituyó en Sevilla
provincia... Se separaron en cuanto olieron el dinero que puede dar un Festival
de Blues dirigido por aprovechados que no saben distinguir, no ya un artista de
otro, sino una Gran Guerra de otra.
“Venga, vamos a forrarnos con el blues” dicen. Dicen y no
saben si Lightnin’ Hopkins era sólo guitarrista o cantante… “¿ah, pero Linin
Joakim también cantaba…? qué tío, qué mostro…qué bueno era, yo creía que sólo
tocaba la guitarra para Robert Johnson…”
Y así docenas de espectáculos con la palabra “Blues” o
“Flamenco”…
Y no sigo porque me enciendo.
Esto da para un debate, un debate entre amigos que amamos el Blues,
o que amen lo que sea, su pasión.
Si es absolutamente todo, todo lo están prostituyendo.
Y ahora tú me dices…
Mira, estoy harto de tanta tranza y de tanta prostitución.
AGUSTINO: seguimos siendo amigos, no pisha?
eran negocios tu me entiendesss
no mezcles una cosa con otra no tiene na que ver
LEWIS: Yo me interesé el primero, en cuanto publicaste el
anuncio… te hice una oferta y tú me contraofertaste ¿por 10 euros más…? ¿Y por
10 euros sin que a mí me dieras tiempo a ver el mensaje y contestar, me dices
que lo sientes y que ya has vendido el equipo a otra persona? Esta persona
debería esperar a que yo hablara antes, ¿no? Tú deberías decírselo, hay otro
cliente interesado antes que Vd. que lo vio primero ¿Tú sabes lo que es una
cola? ¿Teoría de colas? El que primero llega… Tú, ni idea. Tienes una empresa
con trato al público, Agustinillo ¿Y tú eres “el empresario”? Qué mal te veo,
amigo. No querrás que recomiende tu empresa ¿verdad? No worries, mañana mismo
dejó una opinión en tu página, que ahora está de moda opinar. Verás qué opinión
más buena te voy a dejar, hombre. Eres un gran ejemplo de empresario del sector
musical del siglo XXI.
La gracia, porque tiene hasta cierta gracia la cosa,
es que si no sabes ni tratar a tus clientes, Agus…tino,
que son los que te van a dar de comer ahora y en el futuro,
¿cómo vas a saber lo que te espera, amigo?
Tú y tu empresa lo vas a tener hard, pero Hard de verdad, en
el negocio de las Blues Vintage Guitars...
Y que San Muddy Waters te coja confesado.
Adiós.
AGUSTINO: Lewis, no te pongas así, son los negocios, el
negosi… es lo habitual. Hay que coger la pasta lo antes posible...
LEWIS: Suerte.
AGUSTINO: Tú mismo, pero te estás equivocando, tío, te estás
equivocando.